viernes, 19 de septiembre de 2008

Estar en pregunta


...we are called to turn to the Source, to the Silence at the very core of our being, to the unmanifest that informs all forms. To accept to be in question. And to open to the unknown transforming force.
Reference: "A Return to Tradition," an interview with Frank Sinclair, president of the Gurdjieff Foundation of New York in PARABOLA's Winter 2007 issue on The New World.



Como decía, este sitio no contesta estas preguntas, y tampoco pretende contestarlas. Por el contrario, la intención es que este sea un punto generador de preguntas.

En alguna medida, podríamos decir que las respuestas a estas preguntas no tienen ninguna importancia. Lo que tiene importancia es la pregunta.

La disposición interior del ser humano que encuentra respuestas es muy diferente a la del ser humano que permanece en pregunta. La situación del primero es estática, ya sabe, ya conoce y no necesita más, su espíritu está tranquilo y puede dormir en “paz”. En cambio, la situación del segundo es incómoda y dinámica. Es por eso que su nivel de ser no está cristalizado. Así, uno de las estados interiores desde donde la posibilidad de cambiar existe, es permanecer en pregunta.

Permanecer en pregunta significa afinar el cristal con el que se mira. Este estado interior le da a uno la verdadera dimensión de las cosas. Lo importante ocupa su lugar y lo superficial se retira dejándonos un espacio interior que nos permitirá, tal vez, cambiar.

Hay otras maneras de afinar el cristal con el que se mira. Por ejemplo, a través de la experimentación de impresiones fuertes. Las impresiones fuertes también rompen nuestro andamiaje cognitivo, y nos permiten apreciar las cosas en su justa medida.

Algunos tienen la suerte de experimentar impresiones fuertes frecuentemente. El problema de permanecer conscientes a través del bombardeo permanente de impresiones fuertes es que corremos peligro de volvernos insensibles. Cada vez, es necesario que me exponga a algo un poco más fuerte. Esta es una carrera que necesariamente voy a perder, más tarde o más temprano.

En condiciones normales, uno no elije por sí mismo exponerse a impresiones fuertes. En general, son accidentes que ocurren. Permanecer en pregunta no es un accidente. Es un esfuerzo doloroso con el que instalo en mi presencia el estado de pregunta.

“Estar en pregunta” es el lugar interior al que puedo ir cuando la angustia y la desesperación aparecen.